Unos años más de vida

La Reserva especial natural del Chinyero pertenece a dos de los municipios de Daute: Garachico y El Tanque. DAUTE DIGITAL te invita a disfrutarla

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Adentrarse en la Reserva natural especial del Chinyero significa entrar en un universo paralelo. No parece que estés en Daute, ni en Garachico ni tampoco en El Tanque. Te aísla incluso de estar en Tenerife. No obstante, comparte territorio con estos dos municipios y también con Santiago del Teide.

Un tesoro natural: todos los portales consultados hablan de un laboratorio científico al aire libre. También lo recomiendan como un sendero asequible pero que no dejará indiferente al visitante debido a su belleza llena de contrastes. A la vista pueden escaparse datos como que el volcán Chinyero fue el último en entrar en erupción en Tenerife: fue el 18 de noviembre de 1909.

Junto a él, se encuentra, a unos kilómetros de distancia, el volcán Trevejo. Este sepultó a la Villa y Puerto de Garachico en 1706. Pero también la dotó de un halo de leyenda que se aprecia en su casco histórico. Quizás el contraste desde la costa garachiquense hasta la reserva natural especial haga incomprensible su pertenencia a la villa. No obstante, los más atrevidos han podido comprobarlo tomando como camino el sendero PR-TF 43 que parte desde el corazón de Garachico llegando a una cota de 1.560 metros.

Por este sendero también discurre la prueba de los 300: la Vulcan Race. Una carrera de trailrunning de gran exigencia física y que hace disfrutar al corredor de una vistas de El Teide y Pico Viejo impresionantes en días despejados. De estas panorámicas también pueden disfrutar los apasionados del senderismo. Tiene multiplicidad de posibilidades a la hora de combinar y conectar con otros caminos llegando desde San José de Los Llanos, Los Partidos de Franquis o Santiago del Teide.

Pasear por la reserva del Chinyero recuerda el origen de las islas: la lava. Las coladas producidas por la erupción de 1909 son una muestra del vulcanismo vivo de Canarias, del más reciente. Ofrece un sendero circular que permite rodear el volcán y más tarde se puede descender hacia Trevejo, observándolo también con grandeza. Rodeado de un verde casi fluorescente, el contraste de colores abre las pupilas del senderista, corredor o simplemente del que observa. Se para el tiempo, se para la respiración, el paso… se da una vuelta con la vista y se toma aire de nuevo por la nariz y se abren los pulmones y se abren los sentidos. Un disfrute único. Placer natural.ç

Más abajo está la zona recreativa de Arenas Negras. Zona de esparcimiento y disfrute de la naturaleza perteneciente a Garachico. Los días en familia y amigos se engrandecen en un espacio como el parque de Arenas Negras. Muchas generaciones de garachiquenses pasaron allí grandes ratos compartidos en las excursiones escolares.

Ahora todo parece más lejano. Más ajeno a la comarca de Daute asociada siempre a la naturaleza pero de la que a veces se olvidan sus propios habitantes. Para traer buenos recuerdos se recomienda realizar cualquiera de las rutas hacia la Reserva especial natural del Chinyero: desde El Tanque, desde Garachico o desde donde venga cualquiera de los senderos de la isla.

Oler la lava, hacerla sentir caliente como hace más de un siglo, respirar el olor del pinar y ver cómo se combinan sus colores (azul, verde o marrones) da más años de vida. Está comprobado.

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Licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Comunicación institucional y gestión de redes sociales.