Ha pasado un año desde que se reabriera el barranco de Masca. Una reapertura ansiada y regulada después de que el barranco estuviera cerrado durante tres largos años en los que se dieron diferentes fechas de reapertura, varios motivos para hacerlo y para no hacerlo también.

Se trata de un nuevo barranco de Masca con una bajísima siniestralidad en comparación con lo que ocurría normalmente en su anterior etapa, antes de decretarse el cierre por parte del Ayuntamiento de Buenavista del Norte siendo alcaldesa la socialista Eva García. Además, hay que sumarle que este nuevo barranco no tiene salida por mar. Subir y bajar a pie es la única alternativa hasta que las obras del embarcadero se finalicen. 

Algo que puede cambiar a finales de este año: «la previsión es que el embarcadero pueda estar finalizado a lo largo de 2022», ha dicho la consejera de Gestión del Medio Natural y Seguridad del Cabildo Insular de Tenerife, Isabel García. Además, hay que destacar que la apertura a diario de este barranco (solo está abierto los fines de semana y festivos) está supeditada a la conclusión de las obras del embarcadero. 

La gran diferencia entre el nuevo y viejo barranco de Masca es la siniestralidad. Los rescates, accidentes y muertes en este punto clave de Tenerife se sucedían un mes tras otro. Sobre todo en otoño y en invierno, coincidiendo con la temporada alta de turismo en Canarias. Este hecho es parte del pasado.

La gran diferencia entre el nuevo y viejo barranco de Masca es la siniestralidad

«En general, la experiencia está siendo muy segura. Esto es lo que buscaba el Cabildo. La siniestralidad era demasiado alta e insostenible para la administración. Creo que hemos dado un paso de gigante», explica García. En todo un año, solo ha tenido que activarse el helicóptero cuatro veces, según la consejera. «Eso es un índice de siniestralidad ínfimo comparado con lo que sucedía años atrás y por lo que precisamente fue cerrado», añade.

En otros términos, el barranco de Masca ha tenido que cerrarse 16 veces en el último año por condiciones de seguridad. «Estos cierres temporales siempre han estado vinculados a las alertas meteorológicas decretadas por el Gobierno de Canarias. En esta regulación está debidamente recogido cuando tenemos que activar el cierre», justifica la consejera.

Isabel García, consejera de Gestión del Medio Natural, durante la reapertura del barranco de Masca en 2021
Isabel García, consejera de Gestión del Medio Natural, durante la reapertura del barranco de Masca en 2021

García opina que la seguridad reinante se debe a que «tenemos a casi 20 personas trabajando: hay 5 vigilantes y 3 guías informadores. Está el personal técnico-administrativo, una cuadrilla de mantenimiento y dos guardas rurales que están permanentemente activos mientras se realiza la actividad».

Por otro lado, la labor de información previa es crucial. Antes de realizar la bajada y subida al barranco de Masca, se informa de su peligrosidad y se realizan recomendaciones en cuanto a indumentaria o esfuerzo físico. Si fuera necesario, se deniega la entrada al barranco por no cumplir con lo necesario: mal calzado, compañía de menores, baja forma física, entre otros motivos.

Números

Durante esta experiencia piloto, las reservas en la web del barranco han sido 10.262. De estas, se dieron 1.278 denegaciones por las causas mencionadas anteriormente y 6.085 personas no se presentaron a pesar de hacer reserva. Por lo tanto, realmente han accedido 8.984 personas en el último año. 

Han accedido 8.984 personas en el último año

Isabel García, consejera de la institución insular, aportó más datos a DAUTE DIGITAL. «Estamos recibiendo bastantes españoles: un 15 %», aclara. Le siguen los alemanes con 12 %, franceses con un 11 %, los polacos representan un 5 % y, para terminar, los turistas de Reino Unido suman un 3,4 % del total.

Los hábitos de los que visitan el barranco de Masca son variados aunque el primer horario (de 8.00 a 11.00 horas) es el que más acumula visitantes: un 45 % del total. Le sigue la franja de 11.00 a 15.00 horas, con un 40 %, y solo un 15 % escoge realizar la bajada y subida entre las 15.00 y las 18.00 horas.

En cuanto a la manera en la que los visitantes acuden al caserío para subir y bajar el barranco de Masca, la consejera de Gestión del Medio Natural se muestra menos satisfecha. «El tema del transporte tenemos que controlarlo un poco mejor porque el 25 % de las personas que acuden al barranco lo hacen en guagua y el 60 % lo sigue haciendo en coche», desarrolla. Según García, este porcentaje «nos da cuenta de que debemos empezar a estimular el uso del transporte público».

A todo esto, se le une la experiencia del centro de visitantes. Comenzó abriendo a la par que el barranco de Masca (fines de semana y festivos). No obstante, se comenzó a abrir todos los días desde el pasado octubre. «Ha sido todo un éxito porque no esperábamos tanta afluencia de personas en Masca que quieran informarse sobre qué hacer en Tenerife en general», declara García. En concreto, este punto de información ha recibido a 38.264 personas. 

Isabel García anima a que se vaya a visitar el barranco de Masca. «Es una gran experiencia y recomendamos que no traigan su coche ya que el aparcamiento es escaso y hay graves problemas de movilidad en el caserío», lamenta y añade que están trabajando para ‘lidiar’ con esta problemática.

Licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Comunicación institucional y gestión de redes sociales.

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