El cambio de gobierno en el Cabildo de Tenerife hace ahora un año propició que el área de Agricultura, Ganadería y Pesca, tradicionalmente en manos de Coalición Canaria, pasase a estar gestionada por el Partido Socialista. Su titular es Javier Parrilla, un hombre que, a pesar de ver la isla como un todo, es consciente de los problemas que vive la comarca de Daute. Para su desarrollo tiene dos grandes prioridades: sacar adelante de una vez por todas la reserva marina de interés pesquero de Teno y terminar con los problemas de escasez de agua. En esta primera mitad de 2020, como a sus compañeros, no le ha quedado otra que hacer frente a la crisis del coronavirus con los recursos disponibles.

¿Cómo está afrontando el sector primario en la isla los efectos de la crisis de la COVID-19?

Han sido unos meses duros pero donde se ha demostrado una fortaleza de la que nadie daba crédito. El sector primario en Tenerife es fuerte y en muchos casos ha sabido reconvertirse. Han aguantado el tirón e, incluso, se han incrementado las entradas en Mercatenerife. Eso dice mucho, porque que se haya incrementado la producción y la venta con los hoteles cerrados…

La ganadería tuvo un par de semanas muy complicadas con el aprovechamiento lácteo porque cundió el pánico y algunos cerraron, pero la mayoría de las queserías reaccionaron y pudieron transformar su producto hacia el semicurado. En carne, sorprendentemente han aumentado las cabezas y los kilos en comparación con los dos primeros meses de 2020 y con el mismo período del año pasado, sobre todo, la carne de cerdo. Los ganaderos han tenido la cabeza donde la tienen que tener y no han abandonado la situación. Es una cuestión de resistencia. En definitiva, el sector ha sufrido y no sabemos lo que nos va a deparar el futuro, pero es fuerte.

¿Ese aumento del consumo implica que la gente ha vuelto a mirar al campo y ha tomado conciencia sobre la importancia de apostar por el producto local?

Podríamos decir que sí, si hubiera una conciencia social monolítica, pero no es así. Sí es verdad que me han dicho que el consumidor vuelve a preocuparse por la procedencia de los productos…

¿Quizás, por miedo a lo que pueda llegar de fuera con esta situación?

Es una posibilidad, pero también hemos incentivado la marca de kilómetro cero y pedido que de nuevo se haga lo de toda la vida: ir a una venta en tu municipio y preguntar la procedencia, aunque sea del mismo Tenerife. Pero son todos apreciaciones subjetivas. La realidad de los datos es que ha aumentado el número de sacrificios con respecto a una cierta normalidad que teníamos el año pasado. Por otro lado, algunas cofradías de pescadores se plantearon rápidamente su trabajo y se reconvirtieron a la venta del puerta a puerta. Ahora, en Buenavista se va a poner un punto de pescado y el mercado ya no será solo del agricultor.

Nosotros hemos puesto ya más de 1,3 millones de euros en ayudas directas a través de asociaciones y colectivos que fomenten la producción, el sostenimiento de los medios de producción y la garantía de calidad.

El mercadillo de Buenavista abrió al principio del estado de alarma por error

¿Se generó confusión durante el estado de alarma por la situación de los mercadillos? Los decretos del Gobierno central determinaban que no podían abrir hasta la fase 1 de la desescalada, pero algunos permanecieron abiertos durante el confinamiento. El Gobierno de Canarias y el Cabildo los incentivaron para promover el consumo local, entendiendo que se trataban de un bien de primera necesidad.

Sí. En todo momento, cualquier instalación fija pudo abrirse, pero el término de mercadillo es de venta ambulante, y nosotros aquí llamamos mercadillo del agricultor a un edificio de dos plantas que está en La Guancha. Precisamente, el alcalde de La Guancha decidió cerrarlo, cosa con la cual yo no estoy de acuerdo. También la alcaldesa de Los Silos, cuando podía haberlo hecho perfectísimamente en el convento, porque en el acuerdo la asociación se contempla hacerlo ahí cuando hace mal tiempo.

¿El punto fijo no requiere entonces que sea una infraestructura física sino un lugar determinado?

No. La estructura tenía que ser fija, sujeta al suelo. En eso se ajustó la alcaldesa de Los Silos para no permitir el mercadillo. Y yo le trasladé que lo podía hacer en el convento, donde además hubiese estado hasta precioso. La propia asociación se podía encargar del control de acceso, como lo hicieron en sitios como Guía de Isora, Alcalá o Güímar, donde se hizo un gran esfuerzo. Yo lo siento mucho, pero no comparto que no lo abriesen, porque hay personas que han sufrido por esa realidad. Otra cosa es el mercado de Buenavista, ahí no había manera. Lo intentaron, pensaron que podían, pero luego vieron que no y se transformaron en la venta a domicilio.

Pero el mercado del agricultor de Buenavista abrió al comienzo del estado de alarma…

Sí, pero por un error, entrecomillas, jurídico, porque el de ellos sí que es de carpas de quita y pon. En ese caso no se podía hacer. ¿Por qué? Porque tenía que estar en una estructura fija para hacer unos itinerarios con distancias de seguridad, que fueron variando En Buenavista no tenían medios y lo recondujeron sobre la marcha a través del teléfono y lo llevaron puerta a puerta. No era una venta ambulante, que lleva otro procedimiento pero sí a domicilio.

El mercado del agricultor de Buenavista abrió en las primeras semanas del estado de alarma

¿Cómo ha visto al sector primario en la Isla Baja en este primer año de mandato como consejero?

Bien. Llevamos ocho años con el problema de la sequía, que determina todo lo que es la producción agrícola. Tenemos una parte muy bien estructurada y defendida que es el plátano, un subsector emergente y potente como las plantas aromáticas (principalmente, la albahaca en la zona de Buenavista) y algunas propuestas interesantes en medianías. Luego está la parte del Parque Rural de Teno, que tiene sus peculiaridades y en la que no tengo competencia directa, pero sí me tengo que preocupar para que las cosas salgan bien.

El tema del agua es fundamental. Desde octubre de 2019 vimos que la comunidad de regantes de La Monja tenía una propuesta que requería una obra relativamente económica. No entiendo por qué en su momento no se hizo nada. Al final lo hicimos nosotros pero estamos en un momento en el que la gente de La Monja requiere esa agua. A partir de octubre o noviembre supongo que empezaremos a comprar todo lo que les sobre, a un precio normal que no se incrementará en grandes cantidades y que permitirá mezclar el agua de galería con esta de ciertas calidades. También se está trabajando con el campo de golf de Buenavista y hay algunas personas que tienen pozos privados que, si los mezclamos con agua desalada, podemos sacar agua de una conductividad muy aceptable. Es un trabajo que ya está hecho, pero para este año no nos da porque la gente está pidiendo su agua. En todo caso, nos da la garantía de tener una cierta tranquilidad el año que viene. Espero que en agosto de 2021 la situación sea totalmente distinta a la actual.

¿Para solucionar ese problema de falta de agua es necesario un sistema de depuración comarcal como el que está planteando el Cabildo en diferentes partes de la isla?

Yo no lo veo de forma comarcal. Esto es todo un conjunto…

Al agua regenerada la llaman AA, de nivel TOP

Pero se ha firmado con el Estado un convenio para construir más depuradoras comarcarles para reutilizar el agua y destinarla a la agricultura…

Pero eso es una cuestión muy localista. En realidad, una actuación que se haga a decenas de kilómetros de la Isla Baja puede generar agua sobrante para la comarca. Tengo claro que el futuro de la agricultura en Tenerife pasa por el uso del agua regenerada. Hemos encargado al Gobierno de Canarias la conducción desde La Guancha a la Isla Baja de toda el agua regenerada que saldrá del Valle de La Orotava.

El mundo del agua es un gran sudoku que lo han recortado como si fuera un tetris y donde hay que ir colocando las figuras. Cuando las piezas engarzan bien, funciona. Y lo estamos demostrando. La depuradora de Valle de Guerra saca 8.000 metros cúbicos de agua regenerada y estamos aprovechando casi 7.000. Costó en su momento, pero la gente ahora la está requiriendo. Y se cultivan hortalizas. Lo llaman agua AA, nivel TOP.

No hace falta que el agua se produzca en un sitio, porque la isla está llena de canalizaciones. Y puedo llevar agua del oeste al Valle de San Lorenzo o de Santa Cruz a Güímar. En el norte necesitamos conducciones a cotas mayores y estamos trabajando para unir tres balsas de La Orotava y que eso permita, por propia presión, trasladar agua incluso hasta La Matanza.

Pero si en la Isla Baja se terminan haciendo depuradoras descentralizadas y naturales, ¿entendería que esa agua no se utilizara para el riego agrícola?

Yo conozco a Antonio [González, el alcalde de Buenavista] desde hace tiempo. Él piensa una cosa y yo otra. Lo que hagan ellos con su sistema y su dinero, pues mire… Nuestra línea de trabajo es no ver la isla por comarcas, aunque después el tratamiento para el sector primario sí lo sea porque es algo que está territorializado. Pero es igual que la electricidad. No tenemos tanta superficie como para pensar que deben estar tan separados los sistemas. Vamos a conseguir hectómetros cúbicos de agua regenerada en tres años, espero que al final del mandato. Ojalá que el problema lo tenga yo como responsable de Balten porque nos digan que faltan embalses.

¿Por qué es importante que Teno tenga una reserva marina?

Porque cubriríamos buena parte de la superficie del oeste de la isla con unas garantías, no solo de producción pesquera (son reservas marinas de interés pesquero, no reservas naturales), sino con un fin concreto que es fomentar la pesca. No es ningún invento: ahí tenemos el caso de La Restinga, donde han llegado a acuerdos de promoción entre las cofradías de pescadores y los clubes de buceo. Allí hay ocho clubes y es del tamaño de La Ballenita (el refugio de Punta de Teno).

En La Ballenita hay un guincho averiado y yo no puedo meterle mano porque no tengo la competencia de las rampas de varada

Es importante para la isla porque, de alguna manera Teno y Anaga, cubren los tres vértices de la isla. Hay dos zonas para proteger los fondos, donde se genera la mayor cantidad de vida, que son las zonas más ricas de Teno y que tienen una biodiversidad importante.

¿Cuándo será una realidad?

Es una indeterminación. El 6 de marzo empezamos a trabajar en el estudio después de aprovarlo en el pleno y el 14 nos vino el estado de alarma. Retomamos entre comillas la normalidad en junio. Me pregunto por qué no se había pedido antes, si es algo que lleva mucho tiempo. ¿Por qué no se había pedido antes el control de los refugios de la rampa de varada? ¿Sabe que en La Ballenita hay un guincho averiado y yo no puedo meterle mano? Resulta que no funciona y yo no lo puedo arreglar porque no tengo la competencia. Si yo creo que La Ballenita es el punto clave para que esté la vigilancia como puerto base y para poder faenar en invierno… ¿cómo lo hago si tengo que pedir 25.000 permisos? Hay muchas pequeñas cosas que no requieren grandes inversiones para poder hacer funcionar esa reserva, pero habrá otras cosas que se puedan agilizar, porque lo importante es que la sociedad vea que no es un coto de caza, que es lo que quieren hacer ver los detractores. Esto es una unión de intereses de donde saldrá la fuerza para los sectores productivos que nos dan de comer, generan IGIC y dan servicio.

¿El Ecomuseo de El Tanque está cumpliendo las expectativas? ¿Usted está satisfecho?

Nosotros llevamos en el Cabildo un año y, teóricamente, el Ecomuseo lleva dos años abiertos, contando algunos días de la Trilla. En 2019 acudieron casi 12.000 personas. ¿Eso es mucho o es poco? La realidad es que es un espacio con unos encantos y unos valores, una finca agrícola donde tenemos la reserva del trigo barbilla blanco y rojo, y de algunos tipos de avena. Se planta todos los años allí para generar semilla para toda la isla. Este año tuvimos que cerrar en marzo, pero no significó que los trabajadores se fueran a la calle. Mantuvimos los puestos de trabajo e intentamos buscar otras líneas de actividad y soluciones. Ya terminamos los trabajos de la realidad aumentada en el contenido museográfico, que permite no tener que estar tocando nada.

Por ahora, sí cumple las expectativas que yo tenía de estas instalaciones. San José de Los Llanos no está precisamente en medio del gran jet stream de lo que sea. Es un sitio al que hay que ir, y la gente que llega por casualidad se enamora del lugar. Es ir a mediados de julio y te puedo asegurar que escuchas el siseo de los cereales, algunas perdices.

Ahora, con el filtro verde que se le ha puesto al sistema de depuración terciaria, se puede generar un corredor con las charcas de Erjos. Tiene una superficie de casi 150 metros cuadrados para un uso de casi mil personas al mes. Se genera una charca interesante. Nos pusimos en contacto con SEO Bird Life para ver qué tipo de vegetación podíamos poner y, en un momento dado, en función de los tipos de aves que lleguen allí, se podrán buscar espacios para la observación y tener un añadido más para lo que es el Ecomuseo.

En los años del despilfarro, se había planeado hacer del Ecomuseo un parque temático que no se llegó a realizar porque seguramente acabó imperando el realismo…

Sé que había unos proyectos por ahí, pero pocas cosas más se le pueden hacer a esa espacio que es idílico.

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Codirector de DAUTE DIGITAL y redactor en COPE Canarias. Grado en Periodismo por la Universidad de La Laguna y Máster en Innovación en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández de Elche.