La crisis del coronavirus ha afectado en gran medida a uno de los pilares fundamentales de una sociedad: la educación. El 12 de marzo fue el último día que los estudiantes de la comarca de Daute asistieron a clase y desde entonces sus hogares se han convertido en aulas donde la enseñanza ha permanecido. Asimismo, para varias maestras de la zona la predisposición y el apoyo que han mostrado las familias ha sido esencial para continuar con la labor educativa desde casa.

Tal y como señala la directora del CEIP Nicolás Díaz Dorta de Buenavista, María Gracia Casas, “están colaborando, incluso, más de lo que esperábamos”. Además, resalta “la implicación, la ayuda y la gratitud no solo de las familias, sino también del alumnado, del Ayuntamiento y del cuerpo docente”.

“A pesar de que al principio la situación fue un poco caótica, enseguida las familias respondieron muy bien”

Abigail Méndez, directora del CEIP Genovés en Garachico, comparte la misma opinión: “Gracias a que tenemos familias y vecinos muy colaboradores hemos podido sacar esto adelante y llegar a todos los niños”. Según Méndez, a pesar de que al principio “la situación fue un poco caótica, enseguida la mayoría respondió muy bien”, por lo que agradece el interés mostrado “no solo por los hijos de cada uno, sino también por querer ayudar al resto”.

El problema de la brecha digital

Un total de tres institutos y más de diez colegios de educación infantil y primaria de la comarca de Daute han tenido que aprovechar las herramientas telemáticas (como Snappet o el propio blog del centro en el caso del CEIP Nicolás Díaz Dorta), sobre todo, para hacerle llegar las lecciones y tareas a sus alumnos. Sin embargo, la brecha digital, que a día de hoy sigue afectando a muchas familias, ha obligado al profesorado a buscar canales de comunicación alternativos aprovechando los recursos que ofrece cada municipio.

En la situación que nos encontramos en estos momentos no es fácil organizar determinadas tareas y trabajos, debido a los…

Gepostet von Elvis De Leon Rodriguez am Freitag, 17. April 2020

Un ejemplo de ello es el caso del colegio de Genovés. El pasado 17 de abril el concejal del Ayuntamiento de Garachico, Elvis de León, hizo público su agradecimiento a “los profesionales que no cesan en el empeño de buscarle la normalidad y la rutina a los que de ellos dependen”, refiriéndose, más concretamente, a la directora del centro de su barrio.

Según la maestra, “los padres se mostraron muy participativos, pero la realidad es que no todos cuentan con un ordenador o tablet en casa, por lo que sus hijos tenían que trabajar a través del móvil”. Además, al tratarse de una zona rural existe otro inconveniente: la cobertura.

Por esa razón, tal y como ha señalado Méndez, decidieron poner en marcha un canal de trabajo a través de cuadernillos y fotocopias y poniendo como punto de recogida el supermercado situado muy cerca del centro. De esta manera no descartan el trabajo online, sino que lo comparten con el papel y así todos pueden participar.

“El Ayuntamiento de Buenavista se encarga de hacer las fotocopias y de llevárselas a los alumnos sin acceso a internet”

Algo similar ocurre en el Nicolás Díaz Dorta de Buenavista. Según la directora, los maestros preparan las fichas y ella las envía al Ayuntamiento que se encarga, no solo de hacer las fotocopias, sino también de hacérselas llegar a las familias que no tienen acceso a internet, todo ello a través del personal que realiza las atenciones a domicilio. Para Casas, “así conseguimos que todo el alumnado esté implicado y puedan seguir, en la medida de lo posible, con el estudio en sus hogares”.

Sin declaraciones

El resto de centros educativos de la comarca a los que se les invitó a ser partícipes de este reportaje no ha querido hacer declaraciones.

En base al calendario escolar 2019/2020 del Gobierno de Canarias, y salvo que la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deporte no establezca una fecha extraordinaria por la crisis sanitaria, las clases, y por lo tanto el trabajo en casa, se prolongarán hasta el viernes 19 de junio. Ante esto, las maestras comparten un mismo objetivo: “Continuaremos haciendo todo lo posible para que nuestros niños y niñas continúen aprendiendo y no se queden detrás”.