Las calles de Illinois se preparan para recibir una de las pruebas deportivas más importantes del panorama atlético de larga distancia: la Bank of America Chicago Marathon. El domingo 13 de octubre a las 7.30 hora local (13.30 horas en Canarias) se dará el pistoletazo de salida de esta carrera que reunirá a más de 45 mil corredores de todo el mundo y entre los cuales se encuentra el silense Michael Baso, del Isla Baja Trail.

Esta prueba, con inicio y llegada en Grant Park, atraviesa los lugares más emblemáticos de la ciudad. Sin embargo, lo que ha llevado a Baso a estar allí es la búsqueda de nuevos retos: “El año pasado me propuse hacer las 6 maratones más importantes del mundo”, ha señalado. Junto con Nueva York, Tokyo, Boston, Berlín y Londres, Chicago forma parte de las World Marathon Majors, la competición internacional que agrupa las anteriormente mencionadas.

Cuenta atrás para la Maratón de Chicago

“Me gusta platearme cosas distintas que me hagan ilusionarme y mantenerme un poco más vivo y todo, por supuesto, con el apoyo de una gran familia y de los amigos que tengo”, declara. Según el silense, después de ocho años corriendo ha sentido la necesidad de salir de la rutina lo que le ha llevado a aventurarse en algún que otro triatlón o alguna carrera en bici, pero todo con un solo objetivo: disfrutar.

Sin embargo, el mayor reto de su vida es el que ahora afronta: coronar las WMM. “El año pasado decidí empezar por New York y la verdad es que fue una experiencia increíble correr con más de 60.000 personas, pasar Brooklyng, Queens, State Island, Bronx y Manhattan”, y este año en febrero decidió probar suerte con Chicago. “Sentí muchísima alegría cuando vi mi nombre entre los 50.000 corredores, así que no desaproveché la oportunidad para venir y cumplir esta segunda cita por Estados Unidos”, afirma.

Allí donde voy va el nombre de la Isla Baja

Pero Chicago y Nueva York solo han sido dos paradas en el largo camino de Baso: la próxima meta le llevará a Tokyo el próximo mes de marzo, coincidiendo con el año olímpico. “En agosto se inscribieron 293.000 personas para 50.000 plazas y como si de una lotería se tratase fui seleccionado para poder estar allí y correr”, señala a este medio. A pesar de  que esta experiencia esté aportando mucha alegría y satisfacción personal al atleta, Baso mantiene la misma idea que cuando empezó: “Allí donde voy va el nombre de Isla Baja a cuestas, porque detrás de todo esto también viene conmigo el apoyo de mi familia y de muchos amigos y amigas de Tenerife y de fuera de de la isla”.

La Isla Baja y su encanto

Según el silense, “la Isla Baja es un rincón increíble para practicar deporte, de ella han salido grandes profesionales y otros que se han mantenido en el anonimato porque solo han querido disfrutar de su pasión”. Baso considera “una fortuna” contar con los paisajes de la comarca Daute para hacer lo que le gusta, por esa razón aprecia cada día más el lugar donde vive.

Para el corredor “ha sido una suerte formar parte de la gran familia que es el club Isla Baja Trail”. Por ello agradece al deporte y a todos los deportistas que lo han acompañado en su corta, pero intensa trayectoria: “Todo ello me ha servido para visitar lugares que, quizás, por otros motivos no hubiese elegido, pero sobretodo me ha dado la oportunidad de conocer a gente maravillosa que han aportado muchas alegrías a mi vida”.