La biblioteca de Ernesto

Un espacio que debería ser referencia en cualquier municipio lleva el nombre de un hijo destacado del pueblo

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Érase una vez un hombre que soñaba día y noche con las palabras. Creció entre los relatos fantasiosos que le contaban su madre, su maestro y algunos vecinos del pueblo. Con el paso de los años, comenzó a escribir pequeños relatos y obras para representar en cualquier espacio que se prestase como escenario. A veces costó más, otras costó menos. Pero, poquito a poco, el lugar donde nació comenzó a compartir su mismo sueño y a tejer palabras en las ramas de los árboles, bajo los adoquines o en los tejados de las casas más viejas.

A Ernesto Rodríguez Abad le ha costado demasiados años ganarse el reconocimiento casi unánime de Los Silos. Sí, tristemente nadie es profeta en su pueblo. Pero, desde hace poco, parece que el cuento está comenzando a cambiar.

Si a finales de 2017 era propuesto por el Ayuntamiento de la Villa como candidato al Premio Canarias de Literatura —a lo que se adhirió el resto de municipios de la comarca—, la semana pasada, el mismo consistorio acordó poner su nombre a la Biblioteca Pública Municipal. La figura de Ernesto ha consensuado desde hace ya tiempo unanimidad entre los representantes locales, en un pueblo donde la política majadera amenaza cada cierto tiempo con romper puentes.

Este filólogo se ha convertido con creces en el mejor embajador de su pueblo alrededor del planeta

Este filólogo, que un día soñó con hacer de Los Silos el epicentro internacional de la narración oral en diciembre, se ha convertido con creces en el mejor embajador de su pueblo alrededor del planeta. Sus libros tienen presencia no solo en las principales ferias europeas, sino también en las aulas de los colegios americanos. El Festival Internacional del Cuento es reconocido hasta en los lugares más impensables y ha conseguido que a él acudan escritores, ilustradores y narradores de altísimo renombre. ¿Conocen a alguien que lo iguale? Difícilmente.

La Biblioteca Pública Municipal de Los Silos se llama desde este viernes Ernesto Rodríguez Abad. Un espacio que debería ser referencia en cualquier municipio lleva el nombre de un hijo destacado del pueblo. Coincidencias de la vida, ocupa el espacio de su primera escuela, en la planta alta del antiguo claustro de las monjas bernardas. A él no le gustan los homenajes personales, pero sé que lo de este viernes, por lo que significa, le ha llegado al alma. Ojalá sirva también para valorar, mucho más de lo que lo hacemos ahora, el papel que juegan las bibliotecas públicas.

Fotos: Foto Rodríguez
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Codirector de DAUTE DIGITAL y redactor en COPE Canarias. Grado en Periodismo por la Universidad de La Laguna y Máster en Innovación en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández de Elche.