Continúa la restricción de agua en el depósito de San Bernardo

Según el consistorio, la limitación del consumo se ha impuesto por prevención y esperan poder volver a la normalidad en la semana del 4 de noviembre

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El Ayuntamiento de Los Silos ha restringido, desde el 10 de octubre, el consumo de agua procedente del depósito de San Bernardo debido a que algunos parámetros de los análisis sanitarios han salido alterados. Cientos de vecinos de Las Canteras se han visto afectados por esta medida que, según el consistorio, “se ha impuesto por prevención” y esperan poder volver a la normalidad en la semana del 4 de noviembre, una vez finalizados todos los procedimientos exigidos por la Consejería de Sanidad.

Según el concejal de Aguas, Jesús Jonay Expósito (PP), la presencia de la bacteria Escherichia Coli (E.coli) es lo que les ha obligado a tomar esta decisión, aunque reitera que en ningún momento se llegó a acercar a los mínimos perjudiciales para la salud. La supervivencia de la E.coli se debe, principalmente, a la falta de cloro en el líquido, en este caso por problemas con el clorador, además de que el agua llega a través de un canal descubierto, no por una tubería, por lo que puede ser contaminada en el transcurso hasta el depósito.

El depósito está obsoleto

Expósito ha anunciado que ese parámetro ya ha sido corregido, pero que la restricción seguirá vigente hasta que se ponga la instalación al día con las medidas que exige la normativa. “El depósito está obsoleto, carece de un sistema de cloración adecuado porque el que tenemos funciona con placas solares y a día de hoy está dando muchos fallos y no se inyecta bien el cloro, solo cuenta con un punto de entrada que, si falla, como ya ha pasado, se para el abastecimiento”, ha señalado. Además, el sistema no tiene instalados una serie de filtros recomendados para mejorar la calidad del agua.

El agua, un tema controvertido

Según el concejal, los problemas del agua vienen de más atrás: “No se ha llevado a cabo ningún tipo de trabajo o de mantenimiento de los que las inspecciones han exigido desde 2017 e incluso antes, solo la limpieza”. De hecho, Expósito ha afirmado que “hace dos años se solicitó todo lo que se está solicitando ahora, en 2018 no se llevó a cabo y los responsables no explicaron por qué, y en mayo de 2019 volvió a dar positiva la bacteria”.

Tal y como ha declarado la primera teniente de alcaldesa, Raquel González (PP), “el gobierno anterior contaba con una partida presupuestaria considerable para invertir en este servicio, pero solo se llegó a arreglar superficialmente a pesar de las incidencias que durante años han sufrido y las continuas actas que se han ido acumulando”.

El exconcejal de Aguas, Ángel Hernández (PSOE), corrobora que en 2017 se solicitaron, por parte de Sanidad, una serie de medidas a realizar en el depósito de las cuales solo se llevó a cabo la limpieza y desinfección, pero explica los motivos: “La colocación de los filtros y el dosificador de cloro era complicada por la altura que presenta la instalación, así como el tema de la electrificación porque el primer punto de enganche de luz se encuentra a una distancia considerable”. Según Hernández, todo ello se incluyó en el informe que se envió a la Consejería, desde donde notificaron al Ayuntamiento “que quedaban pendientes a que en futuros planes que surgieran, tanto de inversiones por parte del consistorio como de organismos como puede ser el Consejo Insultar de Aguas, se pudiera resolver estas incidencias”, ha añadido.

González es clara: “Todo esto viene de muy atrás, arrastrando, además, una deuda brutal”. Según la concejala, el actual grupo de gobierno ha tenido que aprobar en pleno abonos de facturas de hasta 50 mil euros “que se tenían que pagar sí o sí porque las empresas que suministran llegaron al punto de ‘o me pagan o no damos agua”, de hecho, hay quienes ya no surten al consistorio, afirman.

Desde enero no pudimos hacer reconocimiento de deudas porque podía alterar la redacción de los presupuestos

Por su parte, el exconcejal justifica estos impagos:  “Nosotros comenzamos a construir el presupuesto de 2019 en diciembre de 2018 y en enero la secretaria no me dejó hacer reconocimiento de deudas porque podía alterar la redacción del mismo”. Hernández argumenta que trató de llegar a acuerdos con los proveedores para que esperaran a la aprobación de las partidas y confirma que se llevaron a cabo pagos de urgencias a aquellas entidades que no presentaron esa disponibilidad.

Por otro lado, los actuales concejales han mostrado su malestar ante unas supuestas declaraciones de la oposición: “Se preguntan por qué se ha esperado cuatro meses para saldar estas deudas cuando en el mes de junio la administración local contaba con una liquidación de 2,3 millones de euros, y nosotros pensamos, si este dinero estaba de antes y las facturas están desde 2017, ¿por qué no las pagaron ellos?”.

González considera que todo esto ha sido motivado por el hecho de no contar con un presupuesto desde 2011: “El tema de quitar de aquí para poner allí, aunque es legal, ha sido incoherente, porque se ha vivido una realidad que no teníamos en el 2011 y las partidas no están ordenadas, no hay contención de gastos, no hay ahorro y no hay organización”. Además, la edil popular no comprende cómo, aunque en el mandato anterior el único impuesto que se subió fue el del agua, la situación siga estando como está.

Dejen de excusarse hacia el grupo anterior y comiencen a ser responsable de su gestión

Desde la oposición declaran que “por su parte nunca ha habido dejadez para solucionar este problema que tienen los vecinos de San Bernardo, sino todo lo contrario” y consideran que “no tiene justificación que en 4 meses de mandato ese depósito haya dejado tantas veces sin agua al núcleo poblacional y que tantas veces se haya quedado sin clorar”. Por esa razón exigen al actual gobierno que “deje de excusarse hacia el grupo anterior y que comience a ser responsable de su gestión”.

Un procedimiento complejo

La localización del depósito en el Parque Rural de Teno ha dificultado la concesión de permisos para trabajar en la instalación. Sin embargo, a partir del lunes 28 de octubre se procederá al vaciado para posteriormente llevar a cabo la desinfección y la instalación del nuevo sistema de cloración a base de placas eléctricas acorde a la normativa. Una vez finalizadas estas tareas se tomará de nuevo una muestra que será examinada antes de dar el visto bueno que dictaminará la reapertura. Desde el consistorio estiman que no será, como mínimo, hasta el martes 5 de noviembre.

“Nuestro objetivo es solucionarlo a toda costa, no con un parcheo, sino con grandes soluciones y cumpliendo con lo que nos exigen”, declara González, porque “es nuestra labor dar a los vecinos lo que se merecen y necesitan, que para eso son quienes pagan y a quienes les debemos explicaciones”. Además, Expósito también ha señalado que “intentarán que el agua no pase por un canal, sino por una tubería, porque de esa manera tendrá más presión y el procedimiento será un poco más higiénico”.