Propuesta de depuración natural descentralizada en Buenavista planteada por Abel Herrera

Antes de iniciar mi alegato, he de indicar que el trabajo sobre depuración natural redactado por cinco técnicos, entre los que me encuentro, a petición de la Plataforma Los Silos Isla-Baja, se ha hecho de forma desinteresada. En mi caso particular, en mi condición de jubilado y por mi obligación y necesidad, como ciudadano y buenavistero, de transmitir mi limitado conocimiento en este campo. Experiencia debida a mi profesión y por haber ocupado el puesto de director del Parque Rural de Teno desde sus inicios hasta mi jubilación, una veintena larga de años; único lugar de la isla donde se inició la tecnología de depuración natural para núcleos de población: barrio de Los Carrizales y Masca, albergue de Bolico, mirador Cruz de Gilda, núcleos de Las Lagunetas-Las Portelas (actualmente en construcción), además de otros proyectos actualmente redactados y planificados para el Parque, como el de Teno Alto, El Palmar, etc.

He de destacar que nuestra propuesta, eminentemente técnica, se basa en conseguir la metodología eficaz que más se aproxime al cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (Agenda 2030), hoja de ruta que afecta los 193 Estados Miembros. En nuestro país se ha quedado, por ahora, en la simple declaración de intenciones de un Consejo de Ministros de junio del año pasado. Teniendo en cuenta esta cuestión ambientalista, que no legal, es evidente que el Plan Hidrológico de Tenerife requiere urgentemente adaptarse a los objetivos que marca la conocida como agenda veinte-treinta, y eso pasa necesariamente por la sectorización de los sistemas de depuración según trataré de argumentar a continuación.

Lo más relevante de nuestro trabajo, concretamente el que me ha tocado redactar para Buenavista, es el funcionamiento de todo el sistema por gravedad y la utilización del agua reciclada en cotas inferiores a la de su lugar de depuración. Eso redunda en su escaso coste de ejecución y mantenimiento, que se resuelve a nivel técnico municipal y de operarios de jardinería que genera empleo local; con costo energético cero y repercusión económica mínima al ciudadano (sobre el que recae el costo del servicio). Por el contrario, el sistema de depuración propuesto por el Consejo Insular de Aguas (CIATF) prevé elevar todas las aguas negras sin tratar (para poder centralizar el sistema) salvando una diferencia de altura de 160 metros, equivalente a un rascacielos de 54 plantas, que se ve agravado por el largo recorrido de tuberías de impulsión de agua contaminante. El resultado final del proceso industrial, de alto consumo energético, arrojaría entorno al 40% de lodos y salmuera de rechazo procedente de la MBR, con el riesgo de que sean enviadas al mar a través del emisario de Los Silos. En el proceso natural, el 40 % se incorpora al propio sistema, recuperando agua aprovechable en torno al 50 – 60 %, dependiendo del grado de evaporación, y sin consumo energético.

El sistema por gravedad genera un coste energético cero

Otro punto del debate que no ha trascendido a la opinión pública es el problema del alto contenido en sodio de las aguas de la zona (similar al del resto de la isla) que se logra reducir con el modelo industrial propuesto por el CIATF. Cabe indicar que el sodio afecta lenta y gravemente a nuestra salud (cardio-insaludable) por lo que la Organización Mundial de la Salud aconseja límites reducidos de consumo de sales (Buenavista suministra agua de abasto, ya desalinizada, a 900 microsiemens/cm, muy por encima de los parámetros recomendados por la OMS). Al igual que el cuerpo humano, tampoco la platanera admite elevados niveles de conductividad (sales) para su riego, que debe ser inferior a los 650 microsiemens/cm (a pesar de que Balten agua desalinizada a 1078 desde la balsa de Taco). Tienen una alta conductividad que sí admitirían otros cultivos y otros usos, por ejemplo, el riego de jardines o su empleo en ejecución de obras, etc.

El CIATF justifica el alto coste para la comarcalización de la depuración y su desalinización que propone en poder utilizar el agua para el cultivo de platanera. Nuestra propuesta, por el contrario, incide en que la operación de desalinización se debe de hacer al inicio del ciclo, en el agua de abasto y utilizando energías alternativas, ya que se cuenta con un potencial recurso eólico en la Punta de Buenavista (similar al de Punta de Teno). De esta forma, el agua resultante, además de óptima para consumo humano, lo sería también, una vez usada y depurada, para el cultivo de platanera y otros usos exigentes, ya que al tener el mismo origen conservaría similar contenido en sales después de su tratamiento. Es decir, priorizar la salud de la ciudadanía y así matar dos pájaros de un tiro.

La desalinización debe hacerse al inicio del ciclo

Por último, conviene desmentir algunas afirmaciones que se repiten constantemente generando opinión sesgada:

Se dice que la depuración natural solo vale para pequeñas poblaciones. Sin embargo, el propio CIATF apunta su validez hasta topes en torno a los 5.000 habitantes equivalentes; la climatología derivada de nuestra la latitud geográfica viene demostrando que se puede superar con creces esa cifra. En base a lo anterior, está demostrado que en Canarias no se requieren grandes extensiones de terreno para implantar el sistema; que como se puede comprobar en las experiencias del Parque Rural de Teno, la instalación ocuparía, por habitante equivalente, 0,25 m2 de humedal de flujo sub-superficial más otros 0,25 m2 para el resto de instalaciones.

Visita de la Plataforma Los Silos-Isla Baja a la depuradora natural del albergue de Bolico

Respecto a la afirmación de que la depuración industrial resolvería el problema de riego de la zona, ante mi ignorancia sobre esta materia, mejor que hablen las cifras. El CIATF indica en su estudio que se necesitan 31.657 m3 diarios de agua para riego en la Isla Baja. En Buenavista se producirían, en el mejor de los casos, 327 m3/día de aguas negras (datos del CIATF) que se traducirían en 170 m3/día de agua reciclada con tecnología natural (unos 200 m3 con la propuesta por el CIATF), lo que supondría regar como máximo 5 hectáreas de plátano a lo largo de todo el año (equivalente a 5 canchas de fútbol) si funcionara a pleno rendimiento. Por eso hemos propuesto su utilización en jardinería, aseo urbano, hidrantes para incendio, ejecución de obras, mantenimiento de sistemas riparios… que surtirían al municipio de Buenavista, en el que se dejaría de utilizar el agua de abasto para estos fines, que se traduciría en ahorro municipal y por tanto vecinal.

En base al ejemplo de Buenavista, extrapolable al resto, ¿vale la pena tanto coste energético, riesgo de contaminación por bombeo a largas distancias de la totalidad de las aguas negras, para depurar con alta tecnología y solo regar 5 o 6 hectáreas de plátanos? ¿No sería preferible emplear este agua reciclada con tecnología natural, a muy bajo coste y de nulo consumo energético, en otros usos menos exigentes como los que se proponen para Buenavista?

Como es fácil de deducir, todo es cuestión de elegir el sistema de depuración en función de objetivos concretos, costos, nivel de cumplimiento pretendido de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ONU), etc. Creo que corresponde a nuestros representantes políticos tomar la decisión más beneficiosa para el medio, teniendo en cuenta a la población (sobre la que recae el costo del suministro de agua de abasto y su depuración), pero también pienso que la ciudadanía debe de estar bien informada conociendo los pros y contra de las posibilidades existentes.

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