El barranco de Masca es uno de los lugares más visitados de Tenerife. A través de sus casi 7 kilómetros de recorrido esta ruta sumerge a los senderistas en un espacio natural protegido único. Por esta razón, en ocasiones, muchos visitantes se han dejado llevar por la belleza del lugar, ignorando las advertencias y poniendo en peligro, no solo sus vidas, sino las de los profesionales del servicio de emergencia.

La dificultad media de este barranco ha provocado que en lo que llevamos de año estos servicios hayan tenido que operar en varias ocasiones por caídas o extravíos. Según Gerobán Abreu, bombero del Consorcio de Tenerife adscrito al Parque de Icod de los Vinos, que hasta hace poco más de un año se encargaba de intervenir en la zona, “los rescates en Masca son un servicio que se pide bastante por la cantidad de gente que lo visita”.

Foto: Bomberos Voluntarios de Santiago del Teide

En estos últimos meses se han dado situaciones de auténtica peligrosidad en las que se ha recomendado encarecidamente no realizar esta ruta por el riesgo que supone. Pero a pesar de ello, muchos han ignorado estas advertencias y han quedado atrapados obligando a los servicios de emergencia a actuar en condiciones verdaderamente difíciles.

“Se corren los riesgos propios de entrar en una zona confinada con el mar”

Según las declaraciones del capitán de la Unidad de Helicópteros de la Guardia Civil a Cope Canarias, Antonio Márquez, “cuando operamos en Masca se corren los riesgos propios de entrar en una zona confinada con el mar”. Tras los hechos acontecidos el pasado 11 de marzo, en el que dos eslovacos quedaron atrapados en el barranco a pesar de que este permanecía cerrado desde el 26 de febrero, el capitán se mantiene alerta: “Tienes que estar preparado para cualquier cosa en cualquier momento”, ha declarado.

Para Abreu, los rescates en Masca son, normalmente, sencillos, pero el tiempo los empeora, poniendo en riesgo la propia vida de los rescatadores. En el último rescate, tal y como ha señalado Márquez, hubo situaciones de verdadera incertidumbre: “De noche dentro del barranco era prácticamente imposible entrar. Nos habíamos planteado la posibilidad de rescatarlo y sacarlo desde la playa, pero sabiendo cómo estaba el mar y sabiendo las condiciones meteorológicas, iba a ser muy complicado”.

“No es la primera vez que hemos estado en esta situación”

A pesar de que a simple vista esto podría parecer extraordinario, según el capitán “no es la primera vez que hemos estado en esta situación, lo hemos hecho multitud de veces, en situaciones reales y en entrenamiento”. Sin embargo, el riesgo sigue estando presente por lo que “siempre se trata de buscar las mejores condiciones para el rescate”, no solo para los individuos, sino también para el equipo.

Foto: Bomberos Voluntarios de Santiago del Teide

“Este es el trabajo que nosotros hemos elegido, para eso nos hemos preparado”

A pesar de que muchos de los avisos que proceden de Masca se producen por accidentes fortuitos, hay ocasiones en las que se cometen imprudencias graves, como fue el caso del pasado 24 de febrero, cuando 8 senderistas alemanes quedaron atrapados en el barranco a pesar de que se había decretado alerta máxima por lluvias y viento. Ante el riesgo que supone este tipo de situaciones Abreu lo tiene claro: “Este es el trabajo que nosotros hemos elegido, para eso nos hemos preparado”.

Según el bombero, las maniobras de rescate están estrictamente protocolizadas y carecen de margen para la improvisación, sin embargo, “ha habido veces en las que hemos tenido que arriesgar un poco”. A pesar de ello Abreu mantiene la idea de que “ser un buen profesional de los servicios de emergencia no consiste en lo que haces, sino en lo que estás dispuesto a hacer”.

Foto: Bomberos Voluntarios de Santiago del Teide
No solo ocurre en Masca

Tal y como ha declarado Márquez, el pasado día 8, el servicio de emergencia recibió un aviso de rescate de un senderista en el Teide, concretamente en la zona de ‘La Rambleta’, a 3.539 metros de altitud. Hasta allí se desplazó un helicóptero de la Guardia Civil, pero “la persona no estaba allí, se había recuperado y había seguido su camino hacia el Pico”. Sin embargo, aunque la situación pueda resultar atípica, según el capitán “suele pasar en más ocasiones”.

Son muchas las circunstancias en las que las imprudencias pueden acarrear graves consecuencias. Estar al día de los avisos climatológicos y seguir las recomendaciones de las instituciones y de los profesionales es fundamental para evitar situaciones como las ocurridas en Masca, entre otras cosas, como declara Abreu, porque también “cuando cometen temeridades se pone en juego la vida de los rescatadores”.