Garachico, Villa y Puerto de senderos

Dos de los tres caminos que conectan la costa garachiquense con sus medianías siguen siendo transitados, sobre todo por turistas

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En amarillo: trazado aproximado de los 3 senderos que unen Garachico y sus medianías

Los años pasan y las costumbres van cambiando. Antes de existir las carreteras que hoy en día conectan barrios y pueblos, los vecinos buscaban alternativas para trasladarse de un lado a otro y llevar consigo las mercancías y recados de los que eran responsables. A raíz de esta necesidad surge la idea de construir caminos que conecten las medianías con el Casco.

Actualmente existen tres senderos: El Camino del Monte, también conocido como Los Pinitos, que une El Volcán con San Juan del Reparo y La Montañeta; el Lance Padilla, desde Genovés hasta el centro de El Guincho y un tercero, situado por la finca de Las Viñitas, que en su momento conectó también Genovés con El Casco y la parte occidental de El Guincho. A día de hoy, solo los dos primeros son transitables, ya que el tercero, aparte de transcurrir por un terreno privado, ha perdido sus dos vertientes.

Actualmente solo dos de los tres senderos unen Garachico y sus medianías

La importancia de estos caminos reside en que, hasta hace menos de medio siglo, eran la principal vía para que los vecinos de Genovés, San Juan del Reparo y La Montañeta llegasen a la Villa y Puerto. Fue a partir de finales de los años 60 cuando los senderos dejaron de formar parte del día a día de los medianeros – entre otros motivos por la llegada de los automóviles – y se convirtieron en lo que son hoy en día: un atractivo turístico.

A pesar de que la carretera general (actualmente TF-82) existe desde principios del siglo XX -aunque en ese momento el recorrido por el que pasaba no era el mismo que el actual- los vecinos utilizaban los tres caminos tanto por comodidad, como cercanía.

Lance Padilla

El sendero que enlaza Genovés, concretamente desde el inicio del término municipal de Garachico, conocido como “La Casilla”, con el centro del Guincho y cuya salida se sitúa en la calle Lance Padilla que desemboca en el antiguo “Bar ;” posee las mejores vistas tanto de la costa garachiquense como del municipio contiguo, Icod de los Vinos.

A través de un camino de aproximadamente 2,5 kilómetros de empedrado natural y una pendiente considerable, pero aparentemente de fácil tránsito, los vecinos de Genovés utilizaban este sendero diariamente para trasladarse hasta la costa. Algunos, incluso, cuentan que cuando perdían el transporte escolar que los llevaba al Antonio del Valle Menéndez, en El Casco, corrían ladera abajo y llegaban antes que la propia guagua.

Además, este sendero fue muy conocido por albergar la galería que abastecía y sigue abasteciendo a una parte importante de la comarca Ycoden-Daute. De hecho, hoy en día el acceso a este lugar es uno de los precedentes por el cual el Lance Padilla no ha sido olvidado.

El Lance Padilla está abandonado

Actualmente, el estado del camino, según los vecinos, “presenta un completo abandono por parte de la administración”. Entre 2014 y 2015 el Cabildo de Tenerife, a través de los llamados Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) y dentro del Programa Anual de Trabajo en Espacios Naturales Protegidos, llevó a cabo una reforma parcial del recorrido más próximo a El Guincho, quedando pendiente una segunda fase de rehabilitación hasta Genovés, que de momento no se ha realizado.

“Me sorprende la cantidad de dinero que han tenido que invertir en la restauración del primer tramo del Guincho y el poco mantenimiento que le han dado”, comenta un vecino. Y es que la mayor parte del camino se encuentra invadido por algunas malas hierbas, piedras mal colocadas y una superficie irregular, que puede llegar a dificultar el tránsito.

Camino del Monte – Los Pinitos (PR –TF 43 Garachico – Montaña Chinyero)

Desde El Volcán y hasta El Chinyero, pasando por San Juan del Reparo y La Montañeta, este sendero es uno de los más transitados por turistas de la zona norte de Tenerife. Y es que son pocos los caminos que pasan por encima de los restos de la erupción que en 1706 sepultó Garachico.

17,7 kilómetros de camino construido a base de lava solidificada y piedras volcánicas conectan la costa con San Juan del Reparo (desembocando en la TF-82) para continuar por el camino que lleva su nombre hasta la parte más alta del municipio, La Montañeta, y de allí seguir hasta la pista forestal del Chinyero, todo ello en un entorno considerado Reserva Natural Especial desde 1994. Este camino fue utilizado, entre otras cosas, para el transporte de productos agrícolas cultivados en las zonas altas del municipio, así como del pinillo que se recogía en el monte y que servía para las plataneras de la costa.

La pendiente de este sendero lo ha hecho idóneo para que importantes carreras pertenecientes al calendario canario de trail, como la MKV o la Vulcan Race, recientemente celebradas, lo hayan utilizado como recorrido. Además, son muchos los deportistas que han incluido este camino en su rutina de entrenamiento.

La gravilla del camino dificulta el tránsito

Decenas de personas transitan por este sendero cada semana, generalmente turistas. “Aunque está limpio de basura y en buen estado de conservación, la gravilla del camino dificulta el tránsito”, critica una turista. Según su compañero “por esta razón el recorrido no se aprovecha de la misma manera, puesto que hay veces en las que el peligro de caerte hace que dejes de disfrutar del hermoso paisaje que lo rodea”.

Las Viñitas

Son muchas las historias que alberga este lugar, antiguamente considerado uno de los lugares más importantes de la zona alta de Garachico. A pesar de tratarse de un terreno privado, propiedad de la importante familia Brier y Bravo, los vecinos de Genovés utilizaban los dos caminos que conectaban el barrio con El Guincho y el este del Casco. Hoy en día, la maleza ha hecho que un pedazo de los senderos desaparezca de forma que solo se puede llegar a la parte alta situada sobre el túnel de Garachico, conocida como “El Andén”.

Hasta finales de los años 60 este terreno exportó hasta la costa naranjas, papas, ñames, café, cerezas, millo y un sinfín de productos que, tras ser cultivados en las medianías se transportaban con burras y mulas a Garachico para ser vendidos allí. De ahí el origen de los dos caminos que este lugar tenía. Además, su proximidad con la Madre del Agua, hacía que muchas personas que visitaban la fuente aprovechasen el paseo para bajar la Villa y Puerto.

A pesar de todo, los cambios en las rutinas, el avance de las tecnologías y las nuevas formas de vida hicieron que estos caminos perdiesen su esencia. Poco a poco se han ido transformando en recuerdos que de vez en cuando regresan a la mente de algún vecino. Estos recuerdos sirven como prueba de que los años han pasado y la naturaleza ha hecho lo suyo invadiendo los espacios que antes se llenaban con el paso de personas y animales de carga que se dirigían a la Villa y Puerto y que hoy esperan ansiosos la visita de algún transeúnte.

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