El alcalde de Garachico, Heriberto González, ha declarado que la espadaña del exconvento de San Francisco se encuentra en el estado propio de una obra tan antigua, pero en cualquier caso desmiente el peligro de derrumbe. La decisión de acordonar la zona fue tomada por el Ayuntamiento para evitar que los pequeños sólidos, que hasta ahora se han estado desprendiendo de la parte alta del edificio, molestasen a los visitantes.

“Se han afirmado una serie de cosas sin el consentimiento debido”, ha declarado González ante la publicación en su perfil de Facebook del posible candidato a las próximas elecciones con Ciudadanos, Roque Méndez. El alcalde ha sido claro: “¿Hay quien piensa que si hubiese algún peligro yo dejaría que aquella zona estuviese abierta al tránsito? Es una estupidez”.

Según ha explicado González, el origen de este rumor proviene de hace aproximadamente tres años, cuando él mismo vio que el estado de la balconada de la espadaña no era el adecuado. Por ello, el consistorio ordenó la realización de un estudio donde se observó que este elemento estaba sujeto con soportes de hierros que permanecían oxidados. Fue entonces cuando se consideró que la balconada, en exclusiva, corría riesgo de derrumbe.

Existe un presupuesto superior a 800.000 euros para realizar las obras necesarias

Este informe fue enviado a Patrimonio Histórico-Artístico del Cabildo de Tenerife instando su retirada, y tras la aprobación de esta petición se eliminó el elemento, junto con una campana que también corría el mismo riesgo. Posteriormente se observaron grietas en las columnas de la parte final de la espadaña, las cuales permanecieron tapadas por la balconada. Tras un estudio pormenorizado de la obra, el arquitecto encargado de este asunto elaboró un proyecto de restauración para el edificio.

“Actualmente, y a la espera de que nos den el visto bueno, existe un presupuesto del Cabildo superior a los 800.000 euros para realizar las obras necesarias”.

Un cartel alertaba hasta el comienzo de las Fiestas de San Roque la peligrosidad de la zona vallada

Con el estudio lo que sí se observó, lo cual ni siquiera consta en el informe, es que existían pequeños materiales sólidos que caían de algunas de las piedras de la parte superior de la obra que estaban deterioradas por el paso del tiempo y la erosión. “El arquitecto me propuso acordonar la zona, de manera simple, para prevenir que estos minúsculos sólidos pudiesen molestar a los tantas y tantas personas que transitan por esta zona”, ha añadido González. Además, también se retiró el banco situado debajo de este lugar.

Según el alcalde, durante las fiestas lo que se hizo, a petición de la decoración y coordinación del espectáculo, fue colocar una pantalla en ese mismo espacio, haciendo la función de la cinta. Sin embargo, “lo podríamos haber dejado sin acordonar y no hubiese pasado nada”.

González se ha mostrado tranquilo ante las acusaciones aunque ha destacado que “este problema viene de hace muchos años y es ahora cuando se está buscando la solución”. Por ello, insiste en que, si hubiese un riesgo mínimo de derrumbe, tanto el patio interior, como la zona exterior del Convento permanecerían cerradas sin ninguna duda, porque “lo último que haría el Ayuntamiento sería poner en peligro la seguridad de los ciudadanos”.

Estado que presentaba la zona durante los primeros actos de las Fiestas